CAMINANDO POR PICO DE ORO

CAMINANDO POR PICO DE ORO

José me recibió en su casa de Pico de Oro, charlamos un poco sobre el día a día en el barrio y después salimos a recorrer algunas calles. 
Las cosas nunca cambiaron por ahí: las calles de tierra, la falta de luces, los patrulleros que no pueden pasar siguen siendo la postal de un Varela no avanza, pero José no se resigna. Sabe que este sueño que tenemos no es una locura y que pronto vamos a hacerlo realidad.