CINTIA Y FLORENCIA

CINTIA Y FLORENCIA

Cintia y Florencia me invitaron a charlar de su barrio, San Rudecindo. Fui a visitarlas y salimos a recorrer algunas calles.

Me contaron que están cansadas de tener que meter los pies en el barro cuando llueve y que, por el estado de las calles, las ambulancias, los patrulleros y los remises no pueden entrar. 

Todo esto puede cambiar si nos ponemos a trabajar juntos. ¿Me acompañás?